RCTV y el espejo de humo
Algunos sabrán y otros no que el flamante reelecto presidente de la República "Bolivariana" de Venezuela, el militar Hugo Chavez Frías ha decidido utilizar el poder que le confiere el pueblo para rescindir el contrato de RCTV (Radio Caracas Televisión), por clasificarla de "golpista".
Ahora bien, ¿Cuál fue el hecho en cuestión que desató la debacle de la televisora más antigua de Venezuela (que celebra su primer transmisión en 1953)? El haber apoyado el golpe de Estado que en 2002 separó a Chavez del rol de Presidente de la Nación por 48 horas. Es por esta razón que el mandatario decidió clasificar a la emisora de golpista, proyectando su rencor por la sociedad venezolana y aquellas cúpulas de poder que no desean que el gobierno chavista se transforme en un socialismo popular, donde por sobre todo merme la democracia que rige por constitución a la hermana República costeña.
Es por ésta simple acción que surgen las dudas. La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela declara en su artículo número 20 (Titulo III, Capitulo 1) "Toda persona tiene derecho al libre desenvolvimiento de su personalidad, sin más limitaciónes que las que derivan del derecho de las demás y del orden público y social". La explicación no podría ser más clara. Suscintamente, cada quien tiene la libertad de expresar su persona respetando las expresiones de los demás y sin causar revuelo social.
Ésta constitución, no olvidemos, es la reforma de 1999, dictada por los mismos mandatarios Chavistas como remedo de la reforma de 1961. Entonces no sólo nos encontramos aquí con una clara contradicción partidista: si no desea respetar las particularidades que conforman la personalidad, como son la religión, el gusto por la música, e incluso las inclinaciones sociales y políticas que conforman las opiniones personales que son regla básica del establecimiento de la personalidad, entonces no incluya una cláusula en su defensa en su propia Constitución Nacional. Sino también nos encontramos con una clara violación de los Derechos Humanos, subrayadamente la libertad de Creencias, tanto religiosas como políticas.
La Constitución Nacional dicta en su Artículo 19 (Título 1, Capítulo III) "El Estado garantizará a toda persona, conforme al principio de progresividad y sin discriminación alguna, el goce y ejercicio irrenunciable, indivisible e interdependiente de los derechos humanos."
La misma Constitución declara en su Artículo 25. "Todo acto dictado en ejercicio del Poder Público que viole o menoscabe los derechos garantizados por esta Constitución y la ley es nulo, y los funcionarios públicos y funcionarias públicas que lo ordenen o ejecuten incurren en responsabilidad penal, civil y administrativa, según los casos, sin que les sirvan de excusa órdenes superiores."
Entonces, ¿debemos pensar a Chavez como un inconstitucionalista que deberá repensar su situación de poder en primera instancia antes de incurrir en actos de capricho personal que solo conllevará a la nulidad de la propuesta con repercusiones causativas penales, civiles y administrativas?
Si Venezuela desea salir adelante y demostrar al mundo el inmenso potencial de su política y de su sociedad, entonces reprobará la decisión de Chavez, quien intenta vender un espejo de humo bolivariano a sus ciudadanos en pos de su interés personal y en detrimento de las muy legales especulaciones que cualquiera pueda hacer para con el futuro de un mandato gubernamental, sea chavista o de otro tipo.
No es importante aquí que causó la reacción de Chavez; no es significativo que una emisora sea progobierno o "golpista", la emisorá moverá sus cartas según sus intereses y esto debe protegerse en un estado de plena legalidad. Los intereses creados existen de las dos partes, no nos engañemos con esto, pero no ha de prevalecer uno por sobre otro mediante maniobras que incitan a la ilegalidad de los medios; y nos guste o no estos intereses creados son perfectamente legales y deberían protegerse en pos del beneficio popular; esto es, según mi posición, una verdadera interpretación de la doctrina Bolivariana, que el mandatario Venezolano dobla y desdobla según el pie con el cual se levante de su cama, a los ojos de los legos que afirman con corazón en mano que les espera un mejor futuro gracias al actual presidente de su amada república.
No nos dejemos engañar, un atisbo tan deslumbrante de la intencionalidad represora y dictatorial con la cual se maneja en sueños y deseos el mandatario "bolivariano" no es sino una clara señal de que el sistema legal debe darle un gran "ALTO" al narcisismo napoleónico de su Presidente.
Personalmente apoyo los preceptos Bolivarianos, creo en la unificación de America Latina (sueño distante que nunca se cumplirá) y creo en la democracia; pero el ponsoñozo humo disquebolivariano de éste personaje dificulta la visión de la comunidad internacional para con la Venezia tropical. Un país en potencia con una gran traba color verde camuflaje en sus ruedas del progreso.
